DESCARGAR LIBRO TENGO GANAS DE TI FEDERICO MOCCIA PDF

COM Design by www. Hola, solo necesito saber cuando se estrena aqui en chile ya que estamos con mucha ansiedad esperandola… espera la respuesta. Yo la quiero ver ya!! Y lo peor es que todos juzgan a la mujer, cuando el salvaje es el idiota ese.

Author:Nikohn Mikaramar
Country:Mali
Language:English (Spanish)
Genre:Health and Food
Published (Last):26 January 2007
Pages:76
PDF File Size:6.56 Mb
ePub File Size:16.42 Mb
ISBN:549-2-55841-289-4
Downloads:3526
Price:Free* [*Free Regsitration Required]
Uploader:Gardajinn



Yo no. Y resoplas todo el tiempo. De cualquier forma. Sin demasiados problemas, sin molestar. Ha pasado el tiempo. Y ahora saboreo una cerveza. Miro por la ventanilla. Una puesta de sol lejana. No puedo creerlo. Estoy regresando. Y estoy volviendo. Demasiado cerca. Lleva un perfume ligero, un uniforme perfecto, una camisa casi transparente hasta el punto de dejar apreciar el sujetador de encaje.

La tranquilizo. Parece sinceramente divertida. Asomo la cabeza al pasillo. Se para. Escucha sus peticiones. Simplemente asiente, sin hablar. Me mira. Ojos verdes. Una ray a ligera. Estiro los brazos. Atenta y sonriente, ojos picarones tras unas gruesas gafas. Es tan guapa que parece casi salida de un anuncio. Pruebo la cerveza.

Levanta la ceja y, de repente, estalla en una carcajada. Menos mal. Ha salido bien. La azafata, llamada Eva, se aleja sacudiendo la cabeza. Perfecta como las alas de una mariposa, una mariposa lista para ser cazada. Intento recordarla entera, pero no puedo. Una voz llega para distraerme. Ay udo a la mujer, que literalmente se ha sentado encima. No es que nos mantenga muy sujetos, que digamos. Sorbo mi cerveza y decido divertirme.

Bebo un largo trago de cerveza y por el rabillo del ojo me doy cuenta de que me mira fijamente. Afloja un poco, pero no la suelta. Empiezo a contarle algo. Trocitos de mi vida un poco confusos, tal como se me ocurren.

No consigue articular palabra—. Se llamaba Pollo, eso. Estaba siempre con su novia, Pallina. Te sinceras. Yo, en cambio, estaba con Babi, la mejor amiga de Pallina. Pienso mientras hablo. Y alguna vez con mi padre. Le cuento algo vago. No consigo decirlo. Me sumerjo a fondo y casi me divierte ofender los principios de la mujer. Casi no se lo cree. La noticia le ha hecho olvidarse de todo. Me hace mil preguntas… Casi no me da tiempo a seguirla.

Temas picantes, detalles prohibidos, actos casi oscuros o pecados veniales. Se lo cuento todo sin problemas. La mujer se da cuenta. Repentinamente vuelve a ponerse seria. Yo sigo hablando sin problemas, sin tapujos. Mi relato no tiene precio. Un inmenso ruido envuelto en silencio. Imposibilidad total de retroceder, de estar en un momento debajo de su casa, de encontrarla por la calle. La canturrea mal que bien. Busco a Eva, la encuentro, pero no mira hacia mi lado.

Lo consigue. Y va directa al grano. Ya no entiendo nada. Eso es, tengo una idea, puedo salvarme de este interrogatorio… —Mire las luces de la pista.

No lo conseguiremos —le digo riendo, de nuevo amo del juego. Con un brillo de vieja pantera, me agarra la mano derecha al vuelo. Mira afuera otra vez. Pero ella no se da por vencida. Sonrisas de tranquilidad tras el aterrizaje. Eva, con porte profesional y una sonrisa estampada, los saluda a todos, perfecta.

Se la mete en el bolsillo. No he querido decirle que soy de la Lazio. Viento tibio. Son apenas las ocho y media y el sol se pone. Miro a la concurrencia. Dos amigas de vacaciones que ya no hablan, saturadas acaso por la larga convivencia. Una pareja enamorada. Los envidio o, mejor dicho, me gusta mirarlos. Casi me arrepiento de haberle contado tanto. Control de pasaportes. Perros insatisfechos nos miran con ojos buenos, contentos de mantenerse en forma. Mis latidos se aceleran un poco. Nada, no le intereso.

Me lo devuelve, lo cierro y lo meto en el petate. Recupero mi equipaje. Salgo libre, de nuevo estoy en Roma. Camino veloz hacia la salida.

Con los brazos cruzados, paseando o quietas, con los ojos inquietos o tranquilos, sea como sea esperan. Le hago un buen precio. No contesto. Entiende que no soy un buen negocio y me deja en paz. Miro a mi alrededor. Es guapa. Sigo observando a mi alrededor. Respira hondo y lentamente se asoma. No lo puedo creer.

ANNO 1404 DAWN OF DISCOVERY PRIMA STRATEGY GUIDE PDF

Tengo ganas de ti

Yo no. Y resoplas todo el tiempo. De cualquier forma. Sin demasiados problemas, sin molestar. Ha pasado el tiempo. Y ahora saboreo una cerveza. Miro por la ventanilla.

MECANICA DE FLUIDOS YUNUS CENGEL PDF

Tengo ganas de ti de Federico Moccia [GRATIS] [ePub]

.

Related Articles